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Hoy he salido a pasear por la montaña y he pedido a mis guías un mensaje al verme delante de estas ovejas pastando delante de mí… Esto es lo que ha salido a partir del minuto 2:36.

Puedes leerlo en la transcripción o escucharlo tal cual salió junto a mis reflexiones y comentarios en el vídeo.

 

Transcripción del mensaje

Nada es lo que parece. Y por tanto la calma no es una calma total ni la tormenta y la tempestad lo son tampoco. Nada es lo que parece porque lo que parece es lo que existe afuera y lo que existe afuera está en un constante cambio y transformación. Por lo tanto, aquello a lo que deberíamos prestar más atención es a lo que sucede en nuestro fuero interno.

Se habla una y otra vez del ir adentro pero es que así funcionan las cosas, aunque a veces nos cueste darnos cuenta. Esta paz que estamos ahora encuadrando desde esta cámara es una paz que corresponde a un momento interno, y si no no se estaría manifestando afuera.

 

La tormenta irreal

La tormenta con la que nos identificamos a menudo al ver la televisión, al escuchar una conversación ajena sobre todo lo que está sucediendo en el mundo, tampoco es absolutamente real y responde al miedo y a lo que se nos está moviendo internamente.

Entonces, una vez más, os invitamos a soltar todo aquello que tenga que ver con darle excesiva fuerza y protagonismo a lo que afuera estáis viendo. El protagonismo y la fuerza deben ir orientados hacia lo que está sintiendo vuestro corazón.

Si en este momento estáis viendo estas ovejas y estáis pensando, por ejemplo, que sentís una gran paz, eso es lo que realmente deberíais tener en cuenta y en lo que deberíais enfocaros, en hacer más grande ese sentimiento. Si, por el contrario, estáis viendo estas ovejas y la vista os aparta de ellas y se pierde en el horizonte, y recordáis de nuevo que en aquellos bloques de pisos que aparecen al fondo vive alguien que os está haciendo la vida imposible, tal vez en ese recordar estáis transmitiendo lo que se está moviendo con más fuerza en vuestro interior. Es decir: la rabia, la pelea, el rencor, la frustración…

 

 
 

Cuestión de encuadre

Dependiendo de lo que estéis encuadrando, de a lo que le estéis dando fuerza, dependiendo de esto vais a tener la respuesta de lo que verdaderamente se está moviendo dentro de vosotros, y desde eso que se está moviendo vais a tener más afuera.

Así que esta paz es una paz relativa. Si la estáis sintiendo es una paz real. Si simplemente estáis viendo una postal pero lo que estáis sintiendo tiene que ver con otra cosa, lo que realmente se está moviendo y lo que importa no es lo hay en la postal sino lo que estáis sintiendo, a lo que os lleva, a lo que os traslada esta postal.

 

Vivir en una postal

No viváis en una postal. Vivid en ese corazón con plenitud, porque desde ese vivir con plenitud en vuestro interior vais a hacer que todo lo que afuera se mostraba como una simple postal en la que no estábais se convierta en parte real de vuestra existencia, que interactuéis con ella, que no sea una especie de pantalla, sino que realmente sintáis que lo que se está viendo afuera corresponde con lo que se está sintiendo adentro, con lo que se está diciendo, con lo que se está pensando.

Nada de lo que hay afuera es lo que parece si lo que parece no está adentro tal cual, si no corresponde. Es decir, de nuevo no le deis fuerza a lo que se supone que debe ser sino a lo que es desde vuestro sentir.

Suikawari

 

La oveja totem

La oveja se asocia al rebaño, al no ser capaz de tomar decisiones por uno mismo, de ser dócil y sumiso. Pero también es símbolo de paz, de calma. En este mensaje es este el simbolismo que lo inspira.

La oveja, el cordero, tiene una clara connotación asociada a la figura de Jesús en el cristianismo.

 

Notas

*Vistas de la ruta Cariño-A Basteira (Cariño, La Coruña).

**Mensaje canalizado por Emilio Ramón. © suikawari.com. He hecho alguna corrección en la expresión donde no acerté a expresarlo correcto, pero sin cambiar nada esencial.

 

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