Según los expertos, esto corrobora la tesis de que no es la figura representada la que grita, sino que lo que hace es cubrirse los oídos para bloquear gritos externos, sean reales o del interior de su cabeza.
Hola,

Quizá te entren ganas de gritar, de abofetearme con lo que voy a decirte. Pero, sinceramente, no le temo a tu ego. Hay que hacer que baje los humos de una vez, que sane. Que se rebele, que patalee. Yo me debo a tu alma. Por lo tanto:

Cada vez que le gritas a alguien «Quédate en casa», «Vete a tu casa», desde tu ego crees hacer el mayor bien. No importa si lo estás haciendo o no. Lo que importa es reconocer la llamada, el grito de tu alma. Ese grito que llega desde el otro lado del espejo. Porque sí, lo que ves afuera, lo que juzgas de los otros, tiene forma de miedo, de grito.

Ese grito que profieres al de enfrente, ese «Quédate en casa» que se disfraza de consejo amoroso, es solo una proyección de tus miedos, del miedo terrible a mirarte en el espejo de tu alma.

Date cuenta, siente, que quien debe quedarse en casa, adentro, con sus tormentas, eres TÚ.
Cuando le gritas al otro que se quede en casa, estás gritándole a tu alma un: «¡¡¡No quiero, no puedo, no soy capaz de enfrentar qué pasa conmigo, no tengo valor!!!!».

Querido, querida, ¿cuándo te vas a poner? ¿Cuándo vas a responder la llamada? Tu alma está al teléfono.

Bendiciones, y mucho ánimo con lo tuyo. Fuerza… La vas a necesitar en este viaje a través del espejo.

Te amo.

Emilio Ramón

 

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El museo señala que, en la pieza estrella de la muestra, titulada “El grito” escrito en alemán, hay una frase manuscrita por Munch que dice: “Oí un fuerte grito atravesar la naturaleza”.

Según los expertos, esto corrobora la tesis de que no es la figura representada la que grita, sino que lo que hace es cubrirse los oídos para bloquear gritos externos, sean reales o del interior de su cabeza.

 

Notas

*Cita y foto sobre el cuadro de «El grito», de Munch, extraída de: El Museo Británico alberga una de las versiones de «El Grito» de Edvard Munch. / Foto: Reuters.

**Imagen de niño con las manos en los oídos, por patrick gantz en Pixabay

 

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