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Amaos, amaos que ahora es la hora, que ahora es el tiempo. Acercaos cuando os digan que os alejéis, puesto que si en un espacio físico literalmente se os fuerza a alejaros, en el espacio del corazón podéis estar más cerca que nunca, un poquito más cerca.

 

El mensaje de nuestros guías + hoy alude a la situación de excepción que a nivel mundial y colectivo estamos sufriendo por ese estado de alarma y la obligatoriedad de confinarnos en nuestras casas.

No es realmente tan importante quién te hace esto, quién es el malo de la película, sino cuántos abrazos y sonrisas, palabras, vas a ser capaz de entregar y recibir en el momento en que precisamente más parecen proscritos.
Como en otras ocasiones intentan sacudirnos para recoger nuestros pedazos de la forma más amorosa del mundo, como harían nuestros padres o verdaderos maestros.

De la misma manera que en los anteriores he sacado una carta del Tarot de Marsella, que me ha pedido una más. Al Mago lo mira de frente la muerte del Arcano sin nombre. Te dejo con el mensaje ++que me han dado y después comentamos la relación con las cartas que lo han inspirado.

 

Mensaje de Suikawari: Una gran oportunidad

Ay, amigo, querido, cómo nos duele esta situación. Y no nos duele lo inevitable, puesto que en eso que a vosotros os resulta inevitable entrevemos siempre un bien a largo plazo o a larga distancia.

No nos duele eso desde aquí sino otra cosa. El mal que deliberadamente os hacéis los unos a los otros. Y sí, deliberadamente decimos, puesto que os provocáis miseria en un comportamiento que no deja de ser una gran oportunidad desperdiciada.

¿Por qué cada vez que una desgracia azota el mundo, vuestra sociedad, vuestra casa, en lugar de centraros en lo que sentís os dispersáis en aquello que os hace más distantes unos de otros?

 

Pararse para observarse, lo «importante» y lo esencial

Porque si os paráis a observar vuestros sentimientos, ahí encontraréis pronto la clave, la llave de vuestras miserias, antes de que sea demasiado tarde, cuando desde la observación consciente todo tiene aún remedio.

¿Por qué dejáis entonces que se os haga demasiado grande el odio, el rencor, el miedo, la distancia…

¿No os dais cuenta de que todo esto es una gran oportunidad, repetimos? ¿Una grandísima oportunidad y ocasión de enderezaros en vuestro camino, en vuestro sentir y vibrar?

Porque no es sino desde la hecatombe, desde el horror o el sufrimiento que os paráis de una vez un poco a veros, a observaros. En vuestro día a día de hormiguitas aceleradas nada puede pasar, nada puede ocurrir en cuanto a lo que el corazón se refiere, en cuanto a lo que el corazón os demanda.

Todo está bloqueado por «lo importante», sí, entre comillas. En esos ires y venires del trasiego cotidiano parecéis no daros cuenta de lo verdaderamente esencial.

 

Una oportunidad para reconectar con los nuestros

Volvemos a viejos temas, a algo que mencionamos en otras ocasiones: la familia, vuestros seres queridos, vuestros vecinos. ¿Cómo dejáis que una situación que trae precisamente una oportunidad de oro para limpiar, para acercarse, os contamine de esta manera tan tremenda?

¿Cómo podéis aprovechar para discutir, pelear, para que vuestros egos se enzarcen en ver quién tiene o no razón, quién ve en la distancia venir las respuestas, quién se apuntará el tanto de haber sabido desde el principio cuál era la causa, cuál la consecuencia?

¡Ay, amigos, ay, qué dolor, de ocasiones perdidas! Cómo nos duele veros así, y sobre todo sentiros tan desconectados de vosotros en el momento en el que más podríais estarlo.

 

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La muerte, una oportunidad de transformación

Este reto tiene al miedo, ese miedo a la muerte ancestral, como protagonista.

Pero si tuviéramos en cuenta que no hay muerte que no suponga una renovación de lo que ya está viejo, de un paradigma obsoleto, de lo que ha de cambiar forzosamente, entonces veríamos en ese miedo y en esa muerte la verdadera y auténtica oportunidad de transformación que se nos está brindando disfrazada de conflicto.

 

Pero… ¿quién nos manda esta plaga?

No es realmente tan importante quién te hace esto, quién es el malo de la película, sino cuántos abrazos y sonrisas, palabras, vas a ser capaz de entregar y recibir en el momento en que precisamente más parecen proscritos.

La oportunidad de amarte, de amaros, de aprender los unos de los otros a acercaros en este mundo que estáis desperdiciando, esa oportunidad, nos reiteramos, se está marchando por el desagüe….

 

Hacer la maleta…

Nos duele, sí, ¿cómo no nos va a doler si os amamos con un corazón tan grande que no cabe en una maleta? ¡Jajaja! Sí, vaya símil, ¿no?

Pero esa maleta que simboliza el viaje temporal que estáis realizando, en el que estáis inmersos, ese que podría truncarse por una muerte prematura en el peor de los casos, y que en la mayoría implicará únicamente la muerte de una parte de vosotros, esa maleta nos parece ahora una buena metáfora.

En ella podéis meter vuestro corazón, llevároslo de viaje a cualquier parte, a cualquier situación, y hacerlo tan grande que desborde y se os salga de ella reventando las correas y cierres. O podéis llenarla de cosas perecederas, de energías sucias y de malos pensamientos también; de ira, de odio, de frustración.

¿Qué escogéis meter en esa maleta, queridísimos nuestros?

 

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Sé el cambio que quieres ver en el mundo. Gandhi

Nos duele, ¡ay, qué dolor de corazón!

Nos reímos como si os estuviéramos cantando un bolero triste, pero a la vez queremos que sintáis que no, que la cosa no es de risa en absoluto. Que aquí, ahora, tenéis la llave del cambio que lleváis pidiendo tanto tiempo para vuestra humanidad, y la llave está en ese corazón, y en lo que pongáis en esa maleta para vuestro viaje.

¡Ay, dolor, y alegría también!, porque sabemos que a pesar de todo siempre estáis un paso adelante en vuestra evolución. Porque incluso en cada paso atrás hay un paso adelante. Puesto que si se deben dar 10 pasos hacia atrás por cada 1 en adelante, ya solo os queda un paso para tocar fondo y saltar en la dirección contraria.

Por favor, no dejéis que una ocasión de oro como esta de crear un mundo, una historia diferente se enturbie por esos miedos que os convierten en irracionales, en inhumanos.

 

Abandonar los juicios

Y de nuevo insitimos, no importa quién os los pone encima de la mesa, no importa quiénes son los malos, o siquiera si los hay, si todo esto sucede por ineptitud de algunos.

Dejad los juicios de una vez, dejad al que tenga que equivocarse, por ignorancia, por inconsciencia y no lo juzguéis más, porque os empezáis a perder muy lejos en ese juzgar. Os perdéis y hacéis que los demás se pierdan de paso en una historia que parece no terminar nunca.

¡Ay, dolor, pero alegría otra vez! Alegría porque estáis un poco más cerca, un poco más. Pero poned la luz, acercad el candil a vuestras sombras, y empezaréis a ver algo más claro.

 

Solo os pedimos una cosa: amaos

Por favor, solo os pedimos una cosa, y mirad que no somos de pedir mucho, pues al fin y al cabo la vida es vuestra. La Tierra no, que se os prestó, pero la vida sí lo es, y la vivís como queráis: como una gran escuela o como un gran infierno de pequeñez y tristeza, de rencor.

Que os vamos a pedir bien poquito, de verdad, pero hacednos caso en esto si podéis, si vuestros egos orgullosos os lo permiten, cariños, preciosos y preciosas:

Amaos, amaos que ahora es la hora, que ahora es el tiempo. Acercaos cuando os digan que os alejéis, puesto que si en un espacio físico literalmente se os fuerza a alejaros, en el espacio del corazón podéis estar más cerca que nunca, un poquito más cerca.

Regad cualquier actitud amorosa, que os conecte con alguien, con los vuestros, y dejad de pensar quién tiene o no tiene razón, quién se equivoca y quién hace mal.

Amad a esos también, pues como vosotros están en la misma clase. No importa en qué fila se sienta cada uno. A veces hay que recordar que el que catalogamos como el torpe, ha dicho una tontería porque estaba más lejos del maestro. Allá en la última fila se escucha peor. No lo juzguéis por eso, no lo hagáis, que os caéis un poco más en el fango de vuestro orgullo.

Amaos, amaos, amaos… que os quede esto como un mantra.

Queridos, queridas, no tenemos más que decir hoy, solo que esperamos veros felices en ese acercaros. Un acercaros que cada cuál decidirá si se traduce en un acercamiento físico o desde la distancia, a nivel interno. Cada cual aprenderá en su propio proceso de la decisión que tome, ninguna será buena, ninguna será mala, solo traerá aprendizajes y perspectivas, visiones diferentes para vuestra alma.

Hala, a dormir, que es tarde, o mejor dicho ¡A despertar! ¡Jajajaja! Que a a lo mejor ya hemos dormido demasiado.
Os amamos, nunca lo olvidéis, hacednos el favor y amaos vosotros también.

Suikawari

 

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I El Mago invertida – El Arcano sin nombre XIII invertida

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El Mago invertido se convierte en un saboteador o autosaboteador, en este caso de esa gran oportunidad de la que los guías nos hablan. También podemos verlo como el causante de esa muerte a la que mira de frente, de la que es amigo o enemigo, o también artífice y detonador.

Si pensamos en posibles culpables, podría simbolizar un laboratorio, en el que se fabrica ese virus azotador, o en el que se busca la vacuna. Ese malo es malo y bueno a la vez si tenemos en cuenta el bien que a la larga traerá en otros aspectos en el fondo.

También podría sugerir un médico o enfermero desbordado por la situación, enfrentando el miedo a la muerte cada día.

Podría ser un comienzo de algo nuevo que esa muerte frenará o que se podría dar si nos entregáramos a ella sin miedo.

El XIII, es esa muerte simbólica, o incluso real en este caso, y también el arquetipo que simboliza el miedo.

 

Si quieres leer más mensajes como estos puedes hacerlo en las categorías de Canalizaciones y de Registros Akáshicos. Y en la etiqueta de Mensajes de los Ángeles.

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Notas

*Foto de los arcanos del Tarot de Marsella de la baraja Lemat (Daniel Rodés y Encarna Sánchez) I El Mago y XIII El arcano sin nombre, por Emilio Ramón.

**Imagen de familia de gansos, por S. Hermann & F. Richter en Pixabay

***Imagen de maleta y osito de peluche por  Alexas_Fotos en Pixabay

****Imagen del arcano mayor de I El Mago, baraja Jodorowsky-Camoin.

+Puesto que no me dan nunca nombres, identifico cariñosamente a nuestros Ángeles y guías con el nombre de Suikawari.

++De nuevo, el mensaje que me llega de un tirón, lo parto y estructuro con títulos para que sea más legible en el blog.

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