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Y es que, en ocasiones, intentando recuperar el norte, podemos acabar en el sur, el este o el aquel, si es lo que nos toca.

Esta entrada empezó como un foto-poema al estilo del tanka japonés de 5 versos (5-7-5-7-7 sílabas). Y todo el simbolismo en la fotografía y el poema me llevó inevitablemente a la comparación con el Tarot, y a aludir a temas tan tratados en este blog como el de la sombra o la ley del espejo.

Una vez más, al traspasar la puerta empiezo a abrir una ventana, y otra, y me las veo y deseo para ligar la mayonesa. Vamos  a ver cómo salgo de esta 🙂

 

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Sobre la fotografía

La fotografía está tomada esta misma noche, el día 15 de septiembre de 2019. En la ciudad de Chiang Rai, Tailandia.

Me encantó el efecto que se producía con las luces en la noche, parecía que la Luna (fue luna llena la noche anterior) se multiplicaba.

Está hecha con un teléfono móvil, como todas las que he tomado en este viaje. Y retocada en este caso para acentuar el efecto perseguido.

 

Sobre el poema

Lo he escrito en el mismo momento. Nada más llegar al hotel que se ve en la imagen, donde me alojo por un par de noches hasta mañana, día en el que partiré para Chiang Mai.

Dejé Malasia,/
aunque fue un Asia buena./
Norte, a Tailandia./
Vine buscando el sol/
y me di con la Luna.
En cuanto he llegado el poema ha empezado a rondar en mi cabeza y, mientras me duchaba, en el baño, lo he escrito de memoria. Al salir de la ducha lo he mecanografiado en el ordenador.

Resume las últimas semanas y mi momento en Tailandia.

El poema está escrito al estilo japonés del tanka: 5-7-5-7-7 sílabas. Y está lleno de juegos de palabras.

A veces nos movemos con una idea, sin embargo, generalmente la vida y nuestra alma tienen sorpresas y su propio ritmo, y las cosas salen a veces justo al revés de como las soñamos. Pero en ese revés está precisamente lo que necesitábamos para enderezar el camino.

Y es que, en ocasiones, intentando recuperar el norte, podemos acabar en el sur, el este o el aquel, si es lo que nos toca. La vida trabaja a un nivel más profundo que nuestros deseos y sabe mejor que nosotros mismos lo que más nos conviene en cada momento.

 

El Sol y la Luna en el Tarot

En el Tarot, tenemos la carta de XVIII La Luna como la número 18, y le sigue la de XVIIII El Sol con el 19. El Tarot nos muestra una clara progresión en el mapa del alma que los 22 arcanos mayores representan.

 

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XVIII La Luna.

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XVIIII El Sol.

 

Se nos dice simbólicamente que para llegar al amor incondicional, al brillo y la luz del Sol, primero hay que sanar y enfrentar toda nuestra cara en sombra. Estar atentos a los espejos en toda circunstancia que nos mueva o sacuda de alguna manera.

La Luna nos pide que observemos y aceptemos todo lo que a nivel inconsciente aún no hemos traído a la consciencia.

Podemos empeñarnos en saltarnos pasos, pero si no enfrentamos lo que esa Luna quiere decirnos, nos hará la vida imposible cada noche hasta que la escuchemos. Primero en sueños, más tarde en la vigilia…

Más nos vale ponernos a la tarea cuanto antes.

 

*Si quieres ver-leer más foto-poemas puedes hacerlo aquí.

**Fotografía y tanka por Emilio Ramón. © suikawari.com

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