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El estornudo de un estornino. Haikus de la ventana. Entrega 27 y final

 

Luz de bombilla:
una avispa entra a golpes
por la ventana.
Y todo lo que tiene un principio también tiene un final. Dos años después de iniciar esta presentación por capítulos comentada te entrego la última dando por finalizado este proyecto de publicación de mi primer libro de haikus y tankas en castellano por entregas.

Me siento orgulloso, no solo de haber escrito este libro que ha sido el testimonio de años de crisis, catarsis y de afrontar mi particular noche oscura del alma y mis sombras, sino de haber sido capaz de tener la constancia de ofrecerlo en este blog comentado. Una manera en la que creo que acerco este género difícil a muchas personas que no se habían adentrado en él antes.

La segunda parte de este libro está escrita ya desde hace más de dos años, pero aún no sé cómo la publicaré. Tal vez haya en algún momento una edición en papel o formato electrónico. Lo iré considerando…

Te dejo con las dos últimas series más el epílogo.

 

Luz de bombilla:
una avispa entra a golpes
por la ventana.

Fulgor intenso,
aura en tu media luna,
luces entera.

Cerrando un verso
danzas con alegría,
diestra cansada.

Luna coqueta,
¿hoy tampoco me muestras
todas tus curvas?

 

escritor

 

En el corsé
de cinco/siete/cinco:
¡libre, tan bien!

Mi vieja cámara,
ya no te necesito,
¡tengo este jaiku!

 

Epílogo

Ya se abre paso
el sol de la mañana;
salgo a su encuentro.

 

©Emilio Ramón Pérez López. 2017-2020.

 

Comentarios sobre la vigesimoséptima entrega

De entrada, parece que no es casual que se me alargara el terminar esta publicación. Veo mucho sentido el hacerla coincidir con esta noche de fin de Era. Y cerrando este período de unos 2000 años que ha sido la Era de Piscis, para saludar limpios a la nueva Era de Acuario.

El que haya resultado su publicación en 27 entregas tampoco es casual y arroja un dato desde lo numerológico. El 27 contiene el 2 de lo dual tan presente en este libro y el 7 de su trascendencia desde la introspección, para reducirse en un 9 que marca el cierre de un ciclo.

Este libro que habla de reconocer nuestra sombra simbolizada en ese estornino para trascenderla, y que acabo de publicar justo coincidiendo con el fin de un tiempo de oscuridad para la humanidad y con el inicio del invierno que marca el fin de un tiempo y el comienzo de otro. No es poca cosa, no señor…

Estas series marcan el contraste entre la luz que entra para iluminar la oscuridad. Palabras como luz-fulgor-luna-sol marcan esa dualidad en estos versos.

Los siguientes son una especie de broma sobre el acto de escribir este tipo de poesía. El tic del repicar de los dedos al contar sílabas, y la obsesión por cuadrar los versos. La comparación de la imagen creada desde el jaiku con la instantánea tomada por una cámara.

Ya se abre paso
el sol de la mañana;
salgo a su encuentro.
Este último haiku abre la ventana del subtítulo del libro «Haikus de la ventana» para dejar la posición de observador y de voyeur de quien escribe en esta época, el estar adentro, para empezar a andar el camino de la segunda parte del libro que espero no tardes en poder leer de alguna forma.

Espero que te hayan gustado y servido estos versos desnudos tanto como a mi costó sacarlos del horno de mi ser. Gracias por tomarte el tiempo de leerme.

Emilio Ramón

 

Si quieres leer las entregas anteriores del libro puedes hacerlo desde la etiqueta de El estornudo de un estornino.

 

Notas

*Imagen destacada de media luna en la noche por TeeFarm en Pixabay

**Imagen de mano escribiendo por Free-Photos en Pixabay

 

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