mantis

El estornudo de un estornino. Haikus de la ventana. Entrega 25

 

Una añoranza,
y una ventana abierta,
mas un anhelo.

Me resulta especialmente difícil acometer estas últimas entregas del libro, que pretendía terminar haciendo coincidir la entrada oficial del verano pero que, ese mismo cambio de tiempo y los acontecimientos, están precisamente yendo en contra de lo que me pide el cuerpo y retrasando el final de la primavera en estos versos.

Comentaré poco pues en esta y las dos siguientes y últimas entregas, pues siento que ya está casi todo dicho. Pero sí, toca terminar esta etapa y de aquí a la próxima semana publicaré lo que resta pues la fruta que está madura y cayó ya del árbol, o se recoge o se pudre.

Es tiempo de plantarse a la sombra de un árbol, abrazarlo y escuchar qué tiene que decirnos…

 

Litrona en mano
recorriste las calles;
¡hoy bocadillo!

Aires de madre.
Flores recién nacidas
mece la brisa.

Y poco a poco
el verde vence al negro
y al amarillo.

Pequeña mantis,
¿Qué vienes a decirme
con tu presencia?

 

 

Siempre en estéreo
trinabas con tu saxo
suaves gorjeos.

Lila en el verde.
Arbusto, tú no entiendes
de xenofobia.

Y sobre un cable
hay riña entre estorninos;
hay jerarquía.

Alborotadas
golondrinas, contadme
a mí también.

 

Una añoranza,
y una ventana abierta,
mas un anhelo.

 

CONTINUARÁ…

©Emilio Ramón Pérez López

 

Comentarios sobre la vigesimoquinta entrega

Esta antepenúltima entrega del libro empieza con la imagen del borracho del pueblo con un bocadillo en la mano, algo que sorprende tanto que se acaba convirtiendo en un haiku.

La mantis religiosa suele aparecer cuando entre el ruido y el caos nuestra alma pide calma, paz, relajación. Parece aparecer aquí dando un mensaje entre versos que saben a primavera. Un verde necesario en la vega granadina que hace de escenario para este libro y que quedó negra por múltiples incendios, pasando del negro en las montañas al amarillo y al verde.

El sonido de un saxo recuerda el gorjeo de los pájaros afuera, y el famoso y apodado como «Bird» (Pájaro) Charlie Parker.

 

Lila en el verde.
Arbusto, tú no entiendes
de xenofobia.
Un toque de diversidad gracias al efecto del viento nos conciencia sobre este tema. En la naturaleza están todas las respuestas. Es mirar un arbusto y vernos reflejados como seres humanos. Así todo en la vida.

Y mientras los invernales estorninos discuten probablemente sobre el próximo lugar hacia el que volar las primaverales golondrinas llegan efervescentes para colorear el cielo con su alegría.

 

Una añoranza,
y una ventana abierta,
mas un anhelo.
Pasado, momento presente y futuro se unen en este último jaiku. ¿Por qué a veces nos cuesta tanto salir a donde nos marcan esa ventana y ese presente? ¿Seguiremos escogiendo el pasado o el futuro antes que ese aquí y ahora?

 

Si quieres leer las entregas anteriores del libro puedes hacerlo desde la etiqueta de El estornudo de un estornino.

 

Notas

*Imagen destacada de mantis, por Jorge Guillen en Pixabay

**Cartel de la película «Bird», Clint Eastwood. 1988.

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