Estornino en una terraza

El estornudo de un estornino. Haikus de la ventana. Entrega 2

 

Tankas de la ventana

 

Atento, viendo
un planear de tórtola
por vez primera.
—¿Desde cuándo hacen eso?—,
como un niño preguntas.

 

Desborda el marco
de mi ventana el día;
ciega, deslumbra.
En corazón no cabe…
¡Tampoco en un museo!

 

Un pizzicato,
de fondo en el estéreo,
sigue los pasos
de un gorrión despistado…
Hasta que llega el gato.

 

Estornino en una terraza

El estornudo/ de un estornino truena/ en el silencio

 

Haikus de la ventana

 

El estornudo
de un estornino truena
en el silencio.

 

CONTINUARÁ…

©Emilio Ramón Pérez López

 

Comentarios sobre la segunda entrega

 

Hay que lavarse los ojos después de cada mirada.

Kenji Mizoguchi.

En esta segunda entrega del libro no hay mucho que comentar, una vez establecidas las bases en la introducción de la primera entrega. Creo que los poemas hablan por sí solos.

Sí aclarar que seguimos aún en una especie de preámbulo, antes de comenzar la serie de haikus del verano, que llegará con la tercera entrega.

Los primeros poemas siguen la estructura del tanka japonés de cinco versos y 5-7-5-7-7 sílabas. El último, relacionado con la foto, es un haiku simbólico y poco ortodoxo, que pretende animar al lector a detenerse en lo que parece el texto de un enigma a descifrar a lo largo del libro. Dejo abierta pues la interpretación.

Cuando la consciencia que somos se vuelve a reconocer en el espejo, o empieza a sentir ese »debe haber algo más…»  es cuando, de pronto, empezamos a observar con la mirada del niño otra vez. Como cuando llevábamos poco tiempo en la vida y todo era nuevo para nuestros ojos. En ese momento nos invade una honda emoción, y nos pasamos un buen rato observando a nuestro alrededor, pensando en si lo que vemos estuvo siempre allí o si nuestra mirada acaba de dibujarlo…

Nuestra consciencia se expande y parece que podemos percibir en tiempo real detalles que antes se nos pasaban desapercibidos. Cazamos el instante en el que un gato y un gorrión parecen sincronizarse perfectamente con la música del estéreo, entregándonos una maravillosa escena de dibujos animados. Aquellos dibujos que tanto disfrutamos de niños y que ahora el momento nos evoca.

Estamos preparados por fin para empezar el viaje al centro de la tierra, la nuestra propia…

 

Puedes leer la primera entrega aquí o leer todas las sucesivas buscando en etiquetas del blog »El estornudo de un estornino».

 

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