Lectura Tarot de Marsella

 

Una habitación de 4 paredes sin ventanas y sin ventilación, por las que no corre el aire fresco del 5, tampoco resulta un lugar sano en el que vivir.

 

Para cambiar las cosas hay que cambiar cosas. Esta es la forma más poética que se me ocurre de decirlo. Lo han afirmado ya de muchas maneras infinidad de maestros espirituales a lo largo de la historia y ahora se habla de ello también en el coaching.

Y es que a veces dentro del perogrullo se esconden verdades universales tan simples, que parece mentira que nos cueste tanto entenderlas. Pero a menudo la solución a muchos de nuestros atascos internos no es realmente nada complicada.

Voy a intentar ilustrar esta idea a través del simbolismo de los números y de las cartas del Tarot de Marsella.

 

Del 4 al 5. El águila como símbolo de clarividencia y visión.

 

El tránsito del 4 al 5 en la numerología

En numerología sería pasar de la estabilidad y comodidad de la energía del número 4 a la tentación de un nuevo ideal de cambio y libertad contenida en el 5.

Porque lograr la estabilidad ansiada en muchos momentos de la vida, simbolizada en ese número 4, es algo necesario por lo que tenemos que pasar. La vida en un constante cambio sería una especie de montaña rusa difícilmente soportable, realmente imposible para muchas personas.

Pero la estabilidad del 4 se convierte en estancamiento cuando se instala en esa energía. Una habitación de 4 paredes sin ventanas y sin ventilación, por las que no corre el aire fresco del 5, tampoco resulta un lugar sano en el que vivir.

Así pues, la renovación es siempre recomendable tras un largo periodo de estabilidad. Renovarse o morir, dice la sabiduría popular.

 

El número 5 o el ampliar las estrechas miras del 4

Esa solución ansiada a nuestras cuitas o atascos de la que hablaba antes es simple si se mira con la perspectiva del águila. Esta ave se podría decir que está más emparentada con el ansia de libertad y de vuelo del 5 que con la visión en corto y la lupa del ratón. El pobre ratoncillo necesita una vida entera de ciencia, recorrerse mil bibliotecas y escrutar cada detalle pieza a pieza, algo muy propio del carácter constante y del ir paso a paso del 4. Pero el águila, con levantar el vuelo, es capaz de ver de un vistazo el puzzle entero.

Jamie Sams y David Carson hablan de una forma preciosa en de estos animales en sus Cartas de la Medicina.

Cuando expandimos nuestra conciencia y elevamos nuestra vibración, nuestra mirada también se eleva, y lo que hacía un rato parecía insalvable se vuelve de pronto tan sencillo que nos cuesta creerlo. ¿Cómo no lo había visto antes?, nos preguntamos.

 

Para comprender la totalidad hay que recorrer cada una de las partes…

Con esto no quiero decir que un estado sea preferible al otro. Todo tiene su lugar en la creación, y para llegar arriba hay que saber primero lo que es haber estado abajo. Para que el águila exista tiene que haber un ratón, una liebre… todo hace su función, y hay momentos en la vida para cada una de esas formas.

El águila, por cierto, es un animal que aparece en varias cartas del Tarot. Y lo hace simbolizando la capacidad de elevarse del plano terrenal a una dimensión más alta en ese camino del alma en cada encarnación. Esa águila es incubada en el huevo de II La Papisa, parida en el III de La Emperatriz, puesta en tierra en IIII El Emperador y ascendida en XXI El Mundo.

 

Del 4 al 5. Ponerse en marcha y asumir riesgos

No podemos esperar que en nuestra vida ocurran cambios si seguimos haciendo lo mismo todos los días, si no modificamos realmente nada en nuestra forma de actuar y de movernos por la vida. A eso me refería en el inicio del artículo cuando decía que para cambiar las cosas hay que cambiar cosas.

 

El ego tiene sus estrategias

Nuestro ego pretenderá siempre retenernos en el lugar en el que estamos. Así nos evitará mil peligros, según él, que nos acechan tras cada decisión. Pero nuestra alma quiere vivir, progresar, crecer; y eso solo podemos hacerlo moviendo ficha, arriesgando y saliendo de lo que se ha llamado la zona de confort.

Nos costará convencer a ese ego —que no deja de ser un mecanismo de protección y un programa que cumple su función— para hacer siempre algo nuevo.
—¿Dónde vamos a estar más cómodos que viendo una peli tirados en el sofá?— parecerá susurrarnos cada vez que se nos meta la idea del progreso, el crecimiento o el simple desplazamiento en la mollera.

Pero si nos liamos la manta a la cabeza, como se suele decir, y nos ponemos en marcha, veremos siempre recompensas. Y nuestra alma ávida de experiencias, que al fin y al cabo es lo único que nos llevaremos de esta vida al morir, nos lo agradecerá también.

Como contaba José Luis Parise en una entrevista, con cada movimiento en una nueva dirección nuestro ego dirá que la verdad es que no se está nada mal aquí. Y le tendremos que recordar que hace un rato no quería ni oír hablar de menearse. Tendremos que recordárselo cada vez que queramos iniciar un nuevo movimiento de ficha en el tablero de la vida. Porque una vez se acostumbre al estado y lugar, a las personas actuales, intentará aferrarse a ellos y lanzarnos una batería de miedos a la que hablemos como un culo de mal asiento de cambios otra vez.

 

El tránsito del 4 al 5 en el Tarot

En el Tarot de Marsella, podemos ver en el palo de oros (que nos habla de los aspectos materiales y físicos) cómo se expresa simbólicamente esta idea. La numerología y el Tarot siempre estuvieron unidas. No olvidemos que el Tarot juega con dibujos y figuras, pero también con nombres y números.

Las interpretaciones son muchas, pero personalmente creo que el que esa águila sea macho en la Emperatriz y hembra en el Emperador pueden tener que ver con la naturaleza activa o yang del 3 y la receptiva y yin del 4. En El Mundo, número 21 (que reducido da 3) volvemos a ver un águila macho acompañando a un número yang activo.

IIII de Oros. Tarot de Marsella restaurado Jodorowsky-Camoin

V de Oros. Tarot de Marsella restaurado Jodorowsky-Camoin

 

El 4 de Oros según Jodorowsky-Costa

Alejandro Jodorowsky y Marianne Costa lo explicaban magistralmente en su libro La vía del Tarot.

Si se observa el centro del Cuatro de Oros, se ve un blasón sobre el cual el ave fénix se inmola por el fuego para renacer de sus cenizas. En el centro de lo que parece inmutable hay constante impermanencia. Quien tenga seguridad y salud debe ser consciente del carácter efímero de todos los bienes materiales. A este nivel, el que no avanza y se niega a cambiar, retrocede. La salud depende de un cuidado constante. La aparente estabilidad del Cuatro de Oros oculta la inestabilidad sagrada. Si el 4 no se pone en acción, se petrifica poco a poco. El Cuatro de Oros asegura la vida material, pero no la espiritual. Sin embargo, es la base de ésta, igual que el altar es la base de la catedral.

En el 5 de oros un quinto oro parece gestarse en ese centro, la semilla del cambio está germinando. La renovación, el viaje, los nuevos aprendizajes, la libertad está presente en esa energía del número 5.

 

Del Emperador al Papa

 

Figuras que caminan, figuras que se miran

Dentro de los arcanos mayores ya podemos observar un detalle muy importante que muchas de las sucesivas reinterpretaciones del Tarot han obviado: las miradas de los arquetipos, la dirección de sus pies. Todo ello nos habla de su posición en el tiempo, de su condición de energías activas y caminando hacia el futuro si miran a la derecha o de energías receptivas y con la vista en el pasado si miran hacia la izquierda.

 

Mirando al pasado

El 4 tiene en los arcanos mayores al arquetipo del Emperador, que gobierna firme, asentado sobre su trono. Un trono que conecta con la tierra, con lo material simbolizado en los oros. Su mirada es hacia la izquierda, como si estuviera detenido en el tiempo observando todo lo que ha logrado materializar. Sus piernas cruzadas tienen la forma del 4, esa estabilidad de las cuatro patas de la mesa o de la silla en la que podemos sentarnos a descansar tranquilos por un tiempo.

El 4 pues, está ocupado guardando y gobernando lo que ha logrado. Mira así a la izquierda,  a lo que ya está hecho, no a lo que está por hacer. Sus dos pies miran en esa dirección pues el 4 es un número receptivo, de energía yin. La pierna que queda por encima en el cruce es la derecha, la que se conecta con el hemisferio izquierdo y con la mente racional, que es quien manda en la energía del 4.

Esto sucede al revés que en la carta XII El Colgado, con la que comparte ese peculiar cruce de piernas en forma de cuatro. Pero en el caso del Colgado, que está en posición de parada y meditación, la pierna que queda por delante es la izquierda, la que conecta con el hemisferio derecho de la intuición.

 

El vuelo del águila en el Tarot

En el Emperador vemos al águila que estaba en el huevo del 2 en La Papisa en fase de gestación, que paría en el 3 La Emperatriz, y que ahora El Emperador ha puesto ya a trabajar en la tierra. Esa águila que habrá subido finalmente a conectar con los cielos en la carta final de XXI El Mundo. En esa carta esa águila formará parte del equilibrio de los cuatro elementos que sostienen la tierra, y simbolizará también a Juan, uno de los cuatro evangelistas del cristianismo.

 

IIII El Emperador. Tarot de Marsella Jodorowsky-Camoin.

V El Papa. Tarot de Marsella Jodorowsky-Camoin.

 

Mirando al futuro

El Papa, por el contrario, mira a la derecha, al nuevo ideal y a lo que le espera si se atreve a arriesgar y a salirse de esa zona de confort del 4 para irse a la energía yang activa del 5. El Papa es el sumo Pontífice, el que es puente entre los mundos. El que conecta a modo de puente la tierra y ese 4 con la libertad del 5 y un terreno que se mueve más hacia la dimensión espiritual.

 

Las Reinas en el Tarot

En las figuras de la Corte encontramos el equivalente de este tránsito en las Reinas. Su energía se mueve entre el 4 y el 5. Ellas están más en la conservación de ese trono que los Reyes, que se moverán entre el 5 y el 6.

Todas las Reinas miran hacia lo que ya tienen, como el Emperador. Excepto la Reina de Bastos, que es seductora, conquistadora, activa. Los bastos simbolizan esa chispa que ha de prender para que un nuevo proyecto creativo se lleve a cabo, por lo tanto se encaminan hacia un nuevo ciclo. Esa Reina de Bastos estaría más en la energía del Papa y del 5, mientras que el resto de Reinas siguen en el 4, protegiendo y gobernando sus palacios.

Reina de Bastos. Tarot de Marsella.

Reina de Bastos. Tarot de Marsella Jodorowsky-Camoin.

Reina de Copas. Tarot de Marsella.

Reina de Copas. Tarot de Marsella Jodorowsky-Camoin.

Reina de Espadas. Tarot de Marsella.

Reina de Espadas. Tarot de Marsella Jodorowsky-Camoin.

Reina de Oros. Tarot de Marsella.

Reina de Oros. Tarot de Marsella Jodorowsky-Camoin.

 

Tirada propia. Carta consejo

Voy a terminar el artículo con una tirada propia, consistente en una carta consejo para el día (sacada el 9-11-18). Me parece un buen ejemplo para ver cómo el Tarot nos muestra ese tránsito del 4 al 5 del que hemos hablado.

Generalmente empiezo con un arcano, pero si aparece alguno que mire hacia la derecha o izquierda saco otro más para ver de dónde viene, hacia dónde va la carta, de qué manera parece pedirme una lectura más amplia con una combinación de varias cartas. A veces la estampa inicial puede dar lugar a un juego de miradas entre arcanos que lleve a una interpretación más compleja.

Lectura Tarot de Marsella

Carta consejo. Lectura propia de Tarot. 9-11-18.

 

Cartas »voluntarias»

Yendo a la tirada vemos que en primer lugar se cae del mazo una carta aún vuelta, pero está en posición horizontal. Es el 2 de Oros que sale doblemente infinito al quedar tumbada. La carta no queda ni derecha ni invertida, parece dejar abierto ese contrato a la vista que está en gestación. Y como nada en esta vida —y menos en el Tarot— es por casualidad, tomaremos en cuenta este arcano que ha querido salir como »voluntario» con cierta indecisión y misterio.

 

Empezando a interpretar

En mi caso particular la carta caída »por azar» sé que me habla de un negocio que tengo entre manos estas semanas. Tal como ha salido la carta parece incidir en esa idea de infinito. De algo que yo he enviado al universo y que va retornar materializado pronto si sostengo esa idea en mi mente y actúo en consecuencia. También me habla de que cuando reciba ese dinero tendré la oportunidad de devolverlo a la tierra y al mundo transformado.

El consejo que he pedido siento que me dice que sostenga ese deseo, que el universo está en ello y lo está trayendo y fabricando para mí.

Cuando una carta se vuelve antes de que termine de barajar tomo nota de ella y la vuelvo a meter en el mazo. En varias ocasiones ha vuelto a salir la misma de forma insistente tras barajar otra vez. Como queriendo decirme que sí o sí eso lo que hay. Así que barajo, saco la carta o cartas que me vienen y después la coloco como salió en la foto. El 2 de Oros nos habla de un aspecto material en gestación, algo que se ha de materilizar definitivamente cuando llegue al 4.

 

Espejito, espejito, ¿quién es la que tiene más dinerito?
La Reina de Oros.

Tras barajar de nuevo sale la Reina de Oros que además de mirar a su oro mira al… 5 de Bastos:

II de Oros horizontal – V de Bastos – Reina de Oros (mira al 5 de Bastos).

 

Análisis de la tirada

Hemos dicho más arriba que las Reinas se mueven entre el 4 y el 5. Y la de oros está más bien aferrada a sus posesiones materiales, más en el 4 que en el 5. Vemos que no es capaz de ver mucho más allá del oro gigante que sostiene ante sus ojos. Parece decirle: »Espejito, espejito, ¿quién es la que tiene más dinerito?».

La Reina de Oros está tan obnubilada por sus riquezas que no ve el 5 de Bastos delante de ella. Ese 5 de Bastos nos sugiere la aparición de un deseo de ir más allá de lo conocido, de la tentación de salir de esa zona de confort para crear algo nuevo y excitante. Si la carta del 5 de Bastos saliera a la derecha de la Reina podríamos pensar que está negada absolutamente o ignora esa posibilidad de cambio. Pero está en su camino, realmente cerca, y a la que separe el oro que sostiene podrá ver esa posibilidad.

 

Conclusión y consejo:

Así pues la Reina de Oros parece mirar a su oro en dirección al 5 del cambio, ella está en el 4, mira a lo que tiene, pero no ve más allá lo que hay en el 5. El consejo parece ser el de estar convencido y enfocado, sostener la idea de que he logrado mi objetivo y el dinero está en mi poder para lo que lo necesite. Pero abrir la mirada más allá para crear desde ahí sin estancarme. Permitir que ese dinero fluya como el infinito reflejado en el 2 de Oros. Ese dinero debe circular, debe servir para emplearse en un proyecto, para darse al mundo, no para quedarse en el banco.

 

*Foto de águila planeando:
Foto de pájaro creado por paymphotography – www.freepik.es

 

Share: