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Si te afecta, sabes que has de seguir trabajando en el quererte. Si no, únicamente sentirás que no estás en el sitio mejor para ti, pero reconocerás una gran oportunidad para sembrar luciérnagas.

 

La vida en esta ciudad de Kuala Lumpur, a la que me he asomado desde hace ya casi tres semanas, es tan despampanante y deslumbrante como inhóspita y dura.

Sucede en muchas grandes ciudades. Buena parte de la población parece estresada, sin tiempo para una sonrisa o un gracias, o directamente infeliz.

La ciudad está llena de rincones preciosos, luces y también soledades. Como toda ciudad grande, puede ser difícil cuando no conoces allí a nadie y has de empezar de cero.

Pero he comprobado que cuando empiezo a saturarme, debo dirigirme a donde estoy en calma. Y eso, en las ciudades, me sucede en parques grandes o en lugares sagrados, como iglesias, monasterios o mezquitas. Allí vuelvo a reconectarme.

 

El «River of life» de noche, junto a la mezquita. Kuala Lumpur. Malasia.

 

Enfocado en el otro lo tuyo pesa menos

Siento que pronto me marcharé en busca de un lugar más idóneo para mi momento. Sin embargo, este era un puente necesario para reflejar ciertos temas personales con los que ando lidiando. Para seguir haciéndome fuerte.

Cuando no estés en tu mejor momento, cuando más sientas que necesitas ayuda, ayuda tú.
Si un ambiente así te pilla bajo de defensas todo se hace cuesta arriba. Aunque, realmente, no he tenido demasiado tiempo de enfocarme en lamentarme por ello. He estado muy ocupado con otras personas a través de la numerología, herramienta que sigo descubriendo cada día con los ojos abiertos como platos.

Ha sucedido con algunos encargos, y de forma mágica con personas que la vida me ha ido poniendo por el camino recientemente para confirmarme que iba bien.

Ahora, mientras seguía haciéndolo, me han ido llegando reflexiones sobre este asunto. Inspiraciones… hasta que he empezado a ver la firma de nuestros amados guías, que llevan mandándome varios días mensajes para mí y para otros.

 

Reflexiones y mensaje de Suikawari

Cuando no estés en tu mejor momento, cuando más sientas que necesitas ayuda, ayuda tú.

Ver la luz en el túnel ajeno, llena el tuyo de claridad.
Pronto comprobarás como, en lugar de seguir bajando tu frecuencia con pensamientos negativos, entras por la Puerta Grande en la sintonía del Amor al enfocarte en ayudar a tu prójimo.

Encontrarte con los problemas del otro hace pequeños los tuyos. Ver la luz en el túnel ajeno, llena el tuyo de claridad.

 

Imagen de callejón tomada en Kuala Lumpur, Malasia.

 

Ayudar a sanar a alguien te saca de tus infiernos por un instante y te eleva por encima de ellos. Mientras el otro comprende, tú comprendes de paso. El trabajo repartido, compartido, siempre es menos, siempre es más.

Ayuda, porque en el ayudar te ayudas. No escatimes en ese dar. Si te pones, no te quedes corto, o será como chutar un globo hacia una alambrada.

 

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Torre Menara, iluminando de noche. Kuala Lumpur, Malasia.

Sé tú el faro de luz allá donde reine la oscuridad.

No esperes la luz de los otros, dispara el fogonazo tú primero.

Porque las llamas del infierno arden cuando hay yesca, nunca olvides esto, querido amigo; y jamás pueden hacerlo si las brasas están en calma, extintas.

¿Que no te sonríen, que no son agradecidos, amables, honestos, educados?

De nuevo una prueba para tu autoestima.

Si te afecta, sabes que has de seguir trabajando en el quererte. Si no, únicamente sentirás que no estás en el sitio mejor para ti, pero reconocerás una gran oportunidad para sembrar luciérnagas.

Que te sobre, a raudales, amigo, que no te falte en la mente y el corazón, y poco te importará realmente cómo salga el sol esta mañana, pues lo llevarás encendido en tu alma, listo para prender los corazones ajenos.

 

Somos UNO

En estos casos ya no sé si firmar yo lo que me fue llegando a modo de reflexiones, al haberse mezclado claramente con esos mensajes de aquellos, a quienes bauticé hace tiempo cariñosamente como «Suikawari».

Por lo que podemos decir que está, más bien, co-escrito con ellos; algo que sucede más veces de las que nos pensamos.
«Somos UNO», me han insistido varias veces, al preguntar de quién venía el mensaje. «Somos UNO».

 

*Foto destacada de tragafuegos en Bukit Bintang, Kuala Lumpur. © Emilio Ramón. Julio 2019.
**Foto del River of life iluminado, Kuala Lumpur. © Emilio Ramón. Julio 2019.
***Foto de callejón oscuro tomada en un callejón de Kuala Lumpur. © Emilio Ramón. Julio 2019.
****Foto de Torre Menara iluminada en Kuala Lumpur. © Emilio Ramón. Agosto 2019.

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